La pedanía o aduar de Adouz es una de las más antiguas del Rif,
conservando todavía su arquitectura tradicional con casas de piedra y
adobe. Se encuentra a 8 km. al norte de Rouadi (a 40 km al oeste de
Alhucemas) sobre una altitud de unos 700 m. sobre los acantilados del
litoral mediterráneo.
Entre los monumentos más importantes se encuentra una antigua mezquita
del siglo XII construida por los meriníes y el Santuario de Lhaj Ali Abu
Hassoun, antiguo jefe espiritual de la pedanía.
Al principio del siglo XIV la tribu de los Bokoya practicó la piratería,
sobre todo en las costas del pueblo de Adouz, atacando los barcos
comerciales europeos que circulaban entre la península ibérica y las
colonias españolas del norte de Marruecos. Por ello España pidió al
Sultán marroquí ABDEL AZIZ EL ALAOUI soluciones para ese problema.
Desde entonces y hasta casi entrado el siglo XX la piratería fue una
actividad desarrollada por los habitantes ante el gran tráfico marítimo
en la costa. En 1898 el Sultán marroquí ordenó a Bouchetta Ibn el
Bagdadi atacar al pueblo de Adouz para acabar con la piratería. Al
enterarse del ataque, los Bokkoya se refugiaron en el santuario de Haj
Hassoun el Adouzi para que el espíritu del santo los protegiese del
ejército del Sultán. Pero no fue así, hubo muchos muertos y los pocos
que se salvaron para contarlo se escondieron en las muchas cuevas y
acantilados. Los más pudientes se salvaron también cogiendo el barco
francés desde la playa de Boumaksoud hasta Oran en Argelia. Así es como
se acabó definitivamente con la piratería en el Rif de Marruecos.