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Medio Marino
La prolongación del macizo calcáreo hasta el fondo marino en forma de
abruptos acantilados e islotes crea un rico ecosistema que ofrece a la
fauna marina protección y alimento.
La cercanía del Estrecho de Gibraltar y la variedad de fondos marinos (acantilados
verticales, fondos de arena, roquedales derrumbados, plataformas
naturales, cuevas...) aporta una gran diversidad marina encontrándose
especies raras tales como el coral rojo, el delfín, el mero, la cigala
y diversas algas.
Medio Terrestre
La riqueza biológica del Parque se manifiesta en una gran variedad de
vegetación que se concentra en forma de pequeños bosques o hábitats que
proporcionan protección y alimento a la fauna terrestre. La existencia
de acantilados interiores y costeros, así como de amplios valles y
gargantas hacen del Parque un lugar ideal para el asentamiento de todo
tipo de aves, principalmente de las rapaces.
Además el Parque cuenta con una población importante de mamíferos,
reptiles y anfibios de los cuales no se ha realizado todavía ningún
inventario serio.
En cuanto a la vegetación y a las formaciones vegetales, explotada y
degradada por la presión de la población, se compone principalmente de
cubierta vegetal baja y discontinua, llamada matorral y las especies
más características son: la thuya (Tetraclinis atrticulata) y el
esparto (Stipa tenacissima) combinados con especies leñosas tales como
pistachos y genistas.
Además de otras especies leñosas como el pino (Pinus Halepensis), el
pistacho (Pistacia Lentiscus), el acebuche (Olea europes sylvestris),
el algarrobo (Ceratonia siliquia), el palmito (Chamaerops humilis) y la
encina (Quercus rotundifolia) se pueden encontrar en el Parque unas 110
especies vegetales, representando 83 géneros y 38 familias.
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